natillas caseras

Hoy nos estrenamos con el dulce y qué mejor forma de estrenarnos que con un postre que seguramente haya marcado la infancia de todos: unas natillas caseras.

Como es el primer postre voy a deciros algo, es fundamental en la repostería ser riguroso con las cantidades. Os aconsejo comprar un peso digital de cocina que os ayudará a ser precisos y a que vuestros postres salgan de 10.

Se desconoce el origen exacto de las natillas, pero se cree que fue un postre que se hizo popular entre los conventos europeos. Esta teoría tiene sentido debido al reducido coste económico y a su alto aporte calórico.

Originariamente se elaboraba sólo a base de huevos a leche, y ya a posteriori se agregó azúcar y canela, para endulzar y elementos que aportaban aroma como limón o vainilla. Y según la zona geográfica, se extendió el uso de elementos de decoración como galletas, chocolate, coco rallado, queso fresco…

Y sin más, nos ponemos el delantal y comenzamos a preparar unas deliciosas natillas.

Ingredientes para preparar natillas caseras

Para 4 raciones.

  • 500 ml de leche (no tiene porqué ser entera, en casa habitualmente la preparamos con leche desnatada y sin lactosa y salen riquísimas)
  • 1 vaina de vainilla
  • 1 rama de canela
  • 3 yemas de huevo
  • 10 gr de maizena
  • 70 gr de azúcar
  • galletas y canela en polvo para decorar

Instrucciones de preparación. Cómo preparar natillas caseras.

  • En primer lugar vertemos la leche en un cazo junto a la rama de canela y las semillas de la vaina de vainilla.
  • Ponemos a fuego medio hasta justo antes que empiece a hervir. Lo notaréis porque empezarán a salir pequeñas burbujitas. Si tenéis termómetro de cocina hasta los 95ºC aproximadamente.
  • Mientras, en un bol vertemos el resto de ingredientes: las yemas de huevo, maizena y azúcar y con unas varillas batimos hasta que quede una mezcla homogénea.
  • Una vez esté batido, añadimos la lecha poco a poco pasándola por un colador para que se quede fuera la canela y las semillas de vainilla y vamos removiendo para que se mezcle todo.
  • Volvemos a pasar al cazo donde infusionamos la leche y ponemos a fuego bajo sin parar de remover, hasta que pasados unos minutos, os daréis cuenta que de repente se espesa y se empieza a quedar en las varillas. A partir de ese momento, podemos retirarlo.
  • Antes de que enfríe lo repartimos en los moldes en los que vayamos a servir las natillas y añadimos las galletas o lo que queramos decorar.

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